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FDA opens door to a multitude of trial e-consent approaches

de System Administrator - lunes, 16 de marzo de 2015, 10:46
 

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Fisiología cardiovascular del embarazo

de System Administrator - viernes, 28 de noviembre de 2014, 18:30
 

Los complejos cambios CV de la gestación

Fisiología cardiovascular del embarazo

El sistema cardiovascular sufre cambios estructurales y hemodinámicos durante el embarazo que permiten el crecimiento y el desarrollo fetal adecuado. Aumenta el gasto cardíaco y disminuye la resistencia vascular sistémica; se activa el sistema renina-angiotensina-aldosterona; hay remodelado del corazón y de la vasculatura.

Autor: Sanghavi M, Rutherford J Fuente: Circulation. 2014; 130:1003-1008 Cardiovascular Physiology of Pregnancy

El embarazo es un proceso dinámico que se asocia con cambios fisiológicos significativos en el sistema cardiovascular. Estos cambios son mecanismos de adaptación para cumplir con el aumento de las demandas metabólicas de la embarazada y el feto y asegurar una circulación uteroplacentaria adecuada para el crecimiento y el desarrollo fetal.

Los cambios hemodinámicos insuficientes pueden producir enfermedades de la madre y el feto, como la preclampsia y el retardo de crecimiento intrauterino. Además, la falta de adaptación materna a estos cambios fisiológicos puede desenmascarar patología cardíaca de base, previamente silenciosa. La enfermedad cardiovascular en el embarazo es una causa importante de mortalidad materna.

Cambios hemodinámicos maternos

Durante el embarazo hay vasodilatación de la vasculatura sistémica y de los riñones maternos. La vasodilatación sistémica del embarazo se produce ya a las 5 semanas y precede al desarrollo completo de la circulación uteroplacentaria.

En el primer trimestre disminuye considerablemente la resistencia vascular periférica, que desciende a su punto más bajo durante la mitad del segundo trimestre con una ulterior meseta o un leve aumento durante el resto del embarazo. La disminución es de alrededor del 35% - 40% de los valores previos al embarazo.

La resistencia vascular sistémica aumenta en el posparto a casi los niveles anteriores al embarazo y a las 2 semanas posparto la hemodinamia materna vuelve casi a los niveles anteriores al embarazo. La vasodilatación renal aumenta en un 50% el flujo plasmático renal y la filtración glomerular al término del primer trimestre. Esto produce disminución de la creatinina, la urea y el ácido úrico en sangre.

Gasto Cardíaco

El gasto cardíaco aumenta a lo largo del embarazo. Para evaluar la hemodinamia en el embarazo se emplea el ecocardiograma. El gasto cardíaco se mide con la madre en decúbito lateral izquierdo para evitar la variación posicional. El aumento más intenso del gasto cardíaco es al inicio del primer trimestre y continúa aumentando durante el segundo trimestre. Después del segundo trimestre se discute si aumenta, disminuye o se estabiliza. Al llegar a las 24 semanas, el aumento del gasto cardíaco puede ser de hasta el 45%.

En un estudio comparativo de 34 mujeres con embarazo normal, con ecocardiograma y resonancia magnética efectuadas en el tercer trimestre y 3 meses después del parto, con ambas modalidades se observó el aumento del volumen telesistólico del ventrículo izquierdo, el aumento de la masa ventricular izquierda y del gasto cardíaco durante el embarazo, pero el ecocardiograma transtorácico subestimaba los valores.

El gasto cardíaco en el embarazo gemelar es del 15% mayor que el del embarazo único y se observa un aumento significativamente mayor del diámetro de la aurícula izquierda, compatible con sobrecarga de la volemia. El volumen sistólico aumenta gradualmente en el embarazo hasta fines del segundo trimestre y después continúa sin cambios o disminuye a fines del embarazo.

 

Presión arterial

La presión arterial (PA) disminuye durante el embarazo. La presión arterial sistólica (PAS) y la PA media disminuyen más que la presión arterial diastólica (PAD). Las presiones arteriales llegan a su punto mínimo durante el segundo trimestre (descienden 5-10 mm Hg por debajo de los valores pre gestación, pero la mayoría del descenso ocurre al inicio del embarazo (a las 6- 8 semanas).

Como muchos de estos cambios se producen al inicio del embarazo, subrayan la importancia de comparar las mediciones hemodinámicas con los valores previos a la concepción, más que con los valores iniciales del embarazo, cuando ya se produjeron cambios.

Las presiones arteriales comienzan a aumentar durante el tercer trimestre y vuelven a los valores previos a la concepción después del parto. Aunque durante el embarazo en la mayoría de los estudios se halló disminución de la presión arterial, una investigación reciente demostró un aumento tensional progresivo a lo largo de la gestación.

Algunos autores observaron que las mujeres con índice de masa corporal >25 kg/m2 antes del embarazo tienen PAS, PAD y PA media significativamente mayor en cualquier momento del embarazo y el postparto (medida con un dispositivo oscilométrico automático) que las mujeres con masa corporal menor.

En un estudio demográfico de cohortes (The Generation R Study), que midió la PA con un esfigmomanómetro digital oscilométrico automático, las mujeres obesas o con sobrepeso tuvieron mayor PA en el primer trimestre que aquéllas con peso normal; esta diferencia se mantuvo durante todo el embarazo. Otros autores no hallaron estas diferencias basadas sobre el peso previo al embarazo. Los diferentes métodos empleados para medir la presión pueden contribuir a las variaciones en los datos. Asimismo, hay grandes diferencias étnicas inexplicadas en las cifras de PA observadas durante el embarazo y en el riesgo de hipertensión gestacional. 

Frecuencia cardíaca

La frecuencia cardíaca aumenta durante la gestación normal. A diferencia de muchos de los parámetros anteriores que llegan a su cambio máximo durante el segundo trimestre, la frecuencia cardíaca aumenta progresivamente durante el embarazo en 10 - 20 latidos por min y alcanza su máximo en el tercer trimestre. El cambio global de frecuencia cardíaca representa un 20% - 25% de aumento sobre los valores previos al embarazo.

Contractilidad

La contractilidad del miocardio y las fracciones de eyección del ventrículo izquierdo y del ventrículo derecho no parecen cambiar durante el embarazo.

Actividad simpática y baroreceptores

Durante el embarazo normal la actividad simpática vasomotora está aumentada y este aumento se produce desde el comienzo de la gestación. Se plantea que cuando la actividad simpática es excesiva, el resultado puede ser hipertensión gestacional o preclampsia. El embarazo normal parece estar asociado con aumento de la sensibilidad de los baroreceptores maternos y respuesta atenuada a la estimulación α-adrenérgica. En las embarazadas, se demostró resistencia a los efectos presores de la infusión de angiotensina II ya en la semana 10 del embarazo.

Cambios hormonales en el embarazo

El aumento hormonal (estrógenos y progesterona) se relaciona con la vasodilatación, que también aumenta considerablemente. La relaxina es una hormona peptídica producida por el cuerpo lúteo durante la gestación. Su concentración en sangre llega al máximo al final del primer trimestre y desciende a un valor intermedio a lo largo del embarazo. En el embarazo esta hormona tiene una función vasodilatadora dependiente del endotelio, que puede influir sobre la resistencia de las pequeñas arterias.

En un estudio de observación sueco con mujeres embarazadas, se estudiaron los efectos de las concentraciones plasmáticas de progesterona, relaxina y estradiol sobre la PA. Concentraciones mayores de relaxina y progesterona al inicio del embarazo se relacionaron con PAS más baja en el segundo y tercer trimestre. Además, las mujeres con PAD >90 mm Hg al final del embarazo tuvieron menores concentraciones de relaxina al inicio del embarazo que aquéllas con PAD más baja. 

Sistema renina-angiotensina-aldosterona

En el embarazo normal hay una activación considerable del sistema renina-angiotensina-aldosterona. El aumento de la actividad de este sistema se produce a comienzos de la gestación y aumenta progresivamente hasta las semanas 28 - 30. A medida que aumenta la producción de estrógeno, también lo hace la del sustrato para la renina (angiotensinógeno); es por ello que los valores de angiotensina aumentan durante todo el embarazo. Esta activación mantiene la PA y ayuda a retener sal y agua en el embarazo, cuando la dilatación arterial renal y sistémica produce la pérdida de sal y agua.

En el segundo y tercer trimestre hay aumento del sodio intercambiable en ≈500 mEq (≈20 mmol/semana) y una ganancia neta de ≈1000 mg. Además, la relaxina estimula el aumento de la secreción de vasopresina y el consumo de agua, con la consiguiente retención de la misma. A pesar del aumento del sodio intercambiable, la osmolalidad plasmática disminuye y se produce lahipervolemia hiponatrémica del embarazo.

La progesterona es un potente antagonista de la aldosterona que actúa sobre el receptor de mineralocorticoides para prevenir la retención de sodio y proteger contra la hipopotasiemia. La importancia de la aldosterona es evidente en la preclampsia, donde el volumen plasmático está disminuido y la concentración de aldosterona es baja.

La activación del receptor mineralocorticoide por la aldosterona materna parece ser necesaria para el crecimiento del trofoblasto y la función fetoplacentaria normal. Los valores del péptido natriurético auricular en el plasma de la embarazada aumentan en un 40% en el tercer trimestre y son 1½ veces mayores de lo normal en la primera semana postparto, lo que sugiere su importancia en la diuresis posparto.

Cambios en el volumen plasmático y la masa eritrocitaria

Durante el embarazo se producen aumentos significativos en la volemia, el volumen plasmático y la masa eritrocitaria. La eritropoyesis aumenta, siempre que la nutrición de la embarazada y su aporte de hierro y vitaminas sean suficientes. La producción de eritropoyetina aumenta en el embarazo normal y también cuando el contenido de hemoglobina eritrocitaria desciende y hay deficiencia subclínica de hierro.

La duración de los eritrocitos disminuye durante el embarazo como resultado de la “hemopoyesis de emergencia” en respuesta a los altos valores de eritropoyetina. Existe relación directa entre la expansión del volumen plasmático y el crecimiento fetal. La reducción de la expansión del volumen plasmático se asoció con preclampsia y otras patologías.

La volemia aumenta de manera significa durante las primeras semanas de gestación y progresivamente durante todo el embarazo. La volemia aumenta en alrededor del 45% con respecto a los valores previos al embarazo. El volumen plasmático aumenta proporcionalmente más que la masa eritrocitaria, lo que produce “anemia fisiológica” por hemodilución y los niveles de hemoglobina de sólo 11 g/dl se consideran fisiológicos.

Remodelado ventricular

El espesor y la masa del ventrículo izquierdo aumentan en un 28% y 52%, respectivamente, por encima de los valores previos al embarazo. Estudios recientes de resonancia magnética indican que la masa ventricular derecha aumenta en un 40%. Acorde con la vasodilatación de la vasculatura sistémica durante el embarazo, la distensibilidad vascular aumenta, y el índice marcador de rigidez aórtica, disminuye significativamente al comienzo del embarazo, llega a su punto mínimo en el segundo trimestre y aumenta gradualmente en el tercero. Cuatro meses después del parto, este marcador de rigidez aórtica continúa con calores mayores que antes del embarazo.

Ecocardiograma transtorácico y resonancia magnética cardiovascular

El ecocardiograma en el embarazo normal muestra dilatación leve de las cuatro cámaras (mayor en aurícula y ventrículo derecho) con insuficiencia mitral transitoria leve e insuficiencia tricuspídea y pulmonar fisiológicas. No se observa insuficiencia aórtica. La resonancia magnética cardiovascular es segura para la madre y el feto y evalúa mejor los volúmenes ventriculares izquierdos que el ecocardiograma. Además, en relación con la resonancia magnética, el ecocardiograma subestima la masa ventricular izquierda, el gasto cardíaco y el volumen sistólico. 

Trabajo de parto y parto

El mayor gasto cardíaco se produce durante el trabajo de parto e inmediatamente después del parto, con aumentos del 60% - 80% sobre los niveles previos al inicio del trabajo de parto. Esto se relaciona con el aumento de la frecuencia cardíaca y de la precarga, asociados con el dolor de las contracciones uterinas, el aumento de las catecolaminas circulantes y la autotransfusión de 300 - 500 ml de sangre del útero a la circulación sistémica inmediatamente después de cada contracción.

La anestesia raquídea se emplea con frecuencia en las cesáreas y puede tener efectos secundarios cardiovasculares importantes. El más frecuente es la notable disminución de la resistencia vascular sistémica y aumentos compensatorios de la frecuencia cardíaca y el volumen sistólico.

En una revisión de estudios aleatorizados, controlados, sobre anestesia raquídea y operación cesárea, la administración intravenosa de fenilefrina profiláctica antes del parto redujo el riesgo de hipotensión en un 64% en relación con el placebo y después del parto redujo los riesgos de hipotensión, náuseas y vómitos también en un 64%. La fenilefrina se ha convertido en el vasopresor de elección en obstetricia.

Cambios cardiovasculares

Durante el embarazo, las mujeres sanas experimentan cierto aumento de la disnea de esfuerzo y mayor cansancio. Durante el reposo o los ejercicios como caminar o en la cinta, el consumo de oxígeno materno está significativamente aumentado en relación con el de las mujeres no embarazadas. Además, la ventilación minuto en reposo y el volumen corriente están aumentados y el volumen de reserva espiratoria y la capacidad residual funcional están disminuidos en el embarazo.

Debido a los cambios neurohormonales, el volumen plasmático aumenta más que la masa eritrocitaria, lo que produce la “anemia fisiológica” del embarazo. El aumento de secreción de vasopresina y del consumo de líquidos aumenta la retención de agua. Por ello, la osmolalidadplasmática disminuye y aparece la hipervolemia hiponatrémica del embarazo. Como resultado, se puede hallar edema en hasta el 80% de las mujeres embarazadas sanas.

Con el aumento de la frecuencia cardíaca y el gasto cardíaco de la embarazada y la hipervolemia asociada, la disminución de la resistencia vascular periférica y la leve dilatación de las cuatro cámaras cardíacas, hay cambios en los ruidos cardíacos. Después del primer trimestre, en la mayoría de las embarazadas, el primer ruido es más fuerte y tiene un desdoblamiento exagerado. Se detecta un soplo sistólico de eyección en el 90% de los casos, un tercer ruido cardíaco en el 80% y un soplo diastólico auriculoventricular en el 20%.

En el ECG se refleja el aumento de la frecuencia cardíaca con leves desviaciones a la derecha o a la izquierda del eje de QRS.

Resumen

El sistema cardiovascular sufre cambios estructurales y hemodinámicos significativos durante el embarazo. Hay aumentos importantes del gasto cardíaco y disminución de la resistencia vascular sistémica; el sistema renina-angiotensina-aldosterona está activado significativamente; el corazón y la vasculatura experimentan remodelamiento. Estas adaptaciones permiten el crecimiento y el desarrollo fetal adecuados. Conocer los cambios cardiovasculares normales en el embarazo es esencial cuando se atiende a pacientes con enfermedad cardiovascular.

Link: http://www.intramed.net/

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Five Ways to Improve Coding at Your Medical Practice

de System Administrator - viernes, 3 de abril de 2015, 18:01
 

Five Ways to Improve Coding at Your Medical Practice

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Five Ways to Say No to Professional Obligations

de System Administrator - lunes, 16 de febrero de 2015, 00:48
 

Five Ways to Say No to Professional Obligations

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Four Ways to Reduce Your Malpractice Risks

de System Administrator - viernes, 27 de febrero de 2015, 12:46
 

Four Ways to Reduce Your Malpractice Risks

By Aubrey Westgate

As a physician, the fear of a malpractice lawsuit will always be present. But knowing you are doing all you can to prevent one from occurring can help set your mind at ease. Providing excellent clinical care can, of course, reduce the likelihood of an error that leads to a lawsuit, but the clinical side is not the only area to focus on. 

For more insight into the non-clinical risk-management strategies every practice and physician should follow, we asked experts to weigh in. Here are four ways you can decrease your risk of a lawsuit.

PRIORITIZE PHYSICIAN COMMUNICATION

Great communication between physicians and patients can reduce malpractice risks in many ways, says Jeffrey D. Brunken, president of physician insurer MGIS. When you have a trusting rapport with patients, studies show that they are more likely to disclose all of their relevant medical information. Of course, that reduces the risk of a diagnostic error or misstep that could lead to a lawsuit.

Perhaps even more important to risk management, great communication fosters a strong relationship with patients, which, also, according to several studies, reduces the likelihood a patient will sue if a problem arises, says Brunken. "Errors are always going to happen," he says. "Generally, reducing risk involves, 'How do you reduce the risk when bad things do happen?'"

Here are a few key communication strategies Brunken says physicians should employ when interacting with patients:

    • Don't dismiss (or appear to dismiss) the patient's concerns.
    • Listen carefully.
    • Set realistic expectations.
    • Provide clear answers.

"Those things are always to let the patient know, 'Hey, I'm listening to you. I'm hearing you. You can trust me. Tell me more,'" says Brunken.

Sue Larsen, president and director of education at Astute Doctor Education, Inc., which provides online education and resources specializing in physician interpersonal skills, says physicians should also be aware of, and actively avoid, four communication missteps that increase the likelihood of a lawsuit. She says avoid interactions that make the patient feel: devalued, misunderstood, deserted, or misinformed.

For tips on how to avoid each of these scenarios, see sidebar, "Interactions that Lead to Lawsuits."

ASK STAFF TO STEP UP

Just as physicians' interactions with patients are critical, so are staff members' interactions with them, says Larsen, noting that poor customer service leads to poor patient satisfaction, which increases the likelihood of a lawsuit. "It's highly important that every interaction provides an interaction that leads to patients feeling that they are going to somewhere that is highly competent and values their contribution," she says.

Here are four ways to ensure that your staff is not putting you at risk:

1. Require excellent professional etiquette. Staff members need to be cognizant that their conversations with other staff, such as discussions about kids, TV shows, and so on, may be overheard by patients, says Robin Diamond, an attorney and registered nurse who serves as the chief patient safety officer at malpractice insurer The Doctors Company. Those conversations, especially if inappropriate, can be very off-putting to some patients.

2. Make sure staff members explain delays. Long waits, with little or no explanation, are very frustrating to patients. To reduce the frustration, staff should explain delays to patients and share regular updates, says Larsen.

3. Provide training on difficult patient encounters. Angry or demanding patients may dish out their frustration on staff, so they play a big role in whether these situations are handled appropriately. Diamond recommends holding training sessions in which staff and physicians role play difficult patient encounters so that everyone is comfortable with and knowledgeable about how to handle these situations.

4. Ask staff to serve as your eyes and ears. Front-desk staff should observe patient reactions and emotions as they are leaving your practice. If patients leave upset, staff should inform the physicians and/or managers, who can then call the patient later to check in, says Brunken. That check- in call, he says, could be the difference between a damaged patient relationship, and a more positive one.

HAVE STRONG POLICIES AND PROCEDURES

Policies and procedures can mitigate malpractice risks in two ways: one, if properly followed, they can prevent a problem from occurring that could lead to a lawsuit; and two, if you are sued, they can reduce the likelihood the lawsuit will be successful. "Demonstrating that you followed the procedure or the policy, regardless of what it is, shows good faith," says Brunken. "I think that that applies to several areas of the practice."

Here are five policies the experts say every practice should have in place:

1. Policies related to employee expectations. In addition to encouraging staff to practice great customer service, have a policy that addresses expectations regarding staff teamwork, attitude, etiquette, and so on, says Diamond.

2. Policies related to EHR use. These policies should cover initial and ongoing staff and physician training, rules regarding the migration of paper records to electronic, and so on, says Brunken. This will help reduce the risk of an error, and, if a lawsuit does occur, this will help you demonstrate good faith, he says.

3. Policies related to scope of practice. Document scope of practice for every type of clinician within your practice, says Diamond. This documentation should include tasks each individual can perform, the type of patients they can see, and the supervision required.

4. Policies related to care protocols. These policies should include protocols for follow-up on patient tests and referrals, for calling in new prescriptions and prescription renewals, for handling appointment cancellations and no-shows, for handling patient complaints, for ensuring patient privacy, and so on, says Brunken.

5. Policies related to telephone triage. These policies should cover who can answer what type of questions and how to document those questions and answers, says Diamond, adding that telephone care missteps often crop up in malpractice cases.

A few more tips on policies and procedures:

Create "tip sheets" for staff so that they can quickly review the key elements of policies and procedures when necessary, says Diamond. Also, ask staff and physicians to review any changes or updates to policies and procedures, and require them to initial or sign that they have reviewed the changes, says Jonathan B. Stepanian, a healthcare litigation attorney at McQuaide Blasko, a Pennsylvania-based law firm.

HAVE GREAT DOCUMENTATION

Similar to policies and procedures, great documentation (and policies regarding it) can help reduce the risk of lawsuit. Documentation can also help support a successful defense if a patient does sue you, says Stepanian. "In a legal setting ... the record is used to prove what did or didn't happen with regard to a patient's care," he says. "So when you think about the record in that kind of context ... I think it alters your perspective on what exactly you're going to document and how much you're going to document." Stepanian says physicians should always try to document just as they would if they were teaching a first-year resident to do so.

Here are a few key documentation areas to consider:

• Documentation of informed consent. Familiarize yourself with your state's informed consent laws and adhere to them closely, says Stepanian, adding that you may want to take this a step further. "Our suggestion is that physicians [adhere to informed consent laws] not only for procedures that require informed consent, but even those procedures that don't," he says. "Tell patients about the risk of the procedure and the likely outcomes, and document that they reviewed those things."

• Documentation of consideration of prior medical history. Be sure to document that you have collected and evaluated the patient's prior medical history and prior medical visits, says Brunken. Also, note how you considered the prior medical history in the making of your diagnosis. "If you've got somebody that came in a year ago with some sort of complaint, it's important to document that you've got that in the system, and that the physician considered that during the current visit," he says.

• Documentation of patient instructions. In the patient's record, retain copies of all instructions for care that you provided, says Larsen. "... In a number of malpractice cases the doctor will say, 'Look, I know that I explained it to the patient,' but if there's no record of it, it's as if it didn't exist," she says. "It's really important that any information that is discussed with a patient is documented in the note, and also what the patient's response was to that."

Also, since the top claim in malpractice lawsuits is missed or delayed diagnosis, regularly conduct random samplings of patient charts to ensure that all tests, referrals, and so on, are followed-up on appropriately, says Diamond. If you have an EHR, you may be able to set the system to automatically send you notifications or triggers if follow-up care is not documented or completed, says Diamond. "... If the EHR is not tracking this itself, then someone has to do that and make sure that these follow-up appointments aren't falling through the cracks."

IN SUMMARY

A well-trained staff can reduce your malpractice risks. Here are six training sessions every practice should provide, according to risk management experts:

• What a malpractice case is, how the standard of care is proven, and how a case progresses

• "Soft skills," such as those related to customer service, communication, dealing with difficult patients, and professional etiquette

• Proper documentation

• How to handle cross-cultural communication, language barriers, and literacy issues

• All policies and procedures, and training on how noncompliance could raise malpractice risks

• Risk reduction strategies based on lessons learned from malpractice cases against physicians in similar practices

Aubrey Westgate is senior editor for Physicians Practice. She can be reached at aubrey.westgate@ubm.com.

This article originally appeared in the March 2015 issue of Physicians Practice.

Link: http://www.physicianspractice.com

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Free EHR

de System Administrator - viernes, 14 de noviembre de 2014, 14:24
 

 

Discover if a free EHR is right for your practice

We’re not bashing free EHRs. We just want you to consider the pros and cons before deciding to use one. This eBook will show you what you’re getting into… or out of… with “free” EHR.

The eBook provides links to the top seven free EHR platforms and includes a message from “Dr. Gary,” at NextGen Healthcare, our Physician Director of Clinical Content. He spells out what to expect from free EHR vendors and the products they offer.

Please read the attached eBook.

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From Watson to wearables: HIT highlights from the Consumer Electronics Show

de System Administrator - viernes, 8 de enero de 2016, 15:34
 

An example of Watson-generated visualization of patient data compared to similar patients. This image is excerpted from this report: "Interactive Intervention Analysis." by David Gotz and Krist Wongsuphasawat. American Medical Informatics Association Annual Symposium (AMIA), Chicago, IL (2012).

From Watson to wearables: HIT highlights from the Consumer Electronics Show

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Future of Virtual Healthcare

de System Administrator - jueves, 4 de septiembre de 2014, 21:36
 

The Future of Virtual Healthcare

5 Questions for Dr. Douglas Wood, Mayo Clinic

Publicado por mnblatt en Intel Health & Life Sciences

The Mayo Clinic’s Center for Innovation will be holding its 2014 Transform Symposium Sept. 7-9. The event offers both in-person and online opportunities to participate. I will be part of an online panel discussion on Monday, September 8, from Noon to 1 p.m. CT, addressing virtual care with several experts from the Mayo Clinic, including Dr. Douglas Wood. A practicing cardiologist, Dr. Wood spends half his time seeing patients with complex cardiologic problems and the other half as the Medical Director for the Center for Innovation. I caught up with Dr. Wood recently to talk more about virtual care and where we’re headed in the future.

Intel: What is the future of virtual healthcare?

Wood: To Mayo Clinic, the future of virtual health is really the future of healthcare. Healthcare today is more illness care than anything else. Most often we wait for people to have symptoms or illnesses and then we have them come and see us in a clinic or an emergency room or a hospital. The technologies that are available now to enable virtual health can become tools for us to help people make good decisions about their health. Delivering care virtually, and in a different way from today, is really a fundamental aspect of healthcare of the future.

Intel: How do we make the transition to virtual care?

Wood: The transition from traditional models of care to virtual health is challenging for some physicians, and for some patients. After all, many physicians have been trained in a method of delivering care one person at a time during a 15-minute visit. We can be free of all of the problems related to that system by using new methods of care. Physicians should devote their time to patients who really need their expertise. For others, we could deliver care with a virtual visit or an email interaction. This gives us a chance to let physicians use their skills in the most productive way possible, and at the same time, allows patients to get their needs met in the most efficient way possible so that we don’t always make them come into the facility.

Intel: What needs to be done to make virtual care a reality?

Wood: Studies we’ve conducted showed us that physicians were really necessary for only about 6 percent of clinic interactions. A large number of the other interactions could have been provided by advanced practice nurses, physical therapists, pharmacists, dieticians, or even non-licensed people. A certain number of visits didn’t even need to occur in the context of going to a clinic. We could’ve delivered information to them at home, at school, or in the grocery store where they’re shopping. Our current system of care does not permit this to happen because we are constrained by our existing payment systems. Why should we stick to a system that creates so much generalized unhappiness when we have an opportunity to do something that would be much more satisfying, and more productive, for everybody—physicians, nurses, and patients?

Intel: How is technology advancing the possibility of virtual care?

Wood: Technology is a part of everything we do in the Center for Innovation. We are thinking about how we can improve an interaction that we have with a person coming for our care, and using different technologies to learn much more about them when they arrive. Right now we acquire information by listening and then parroting that data to a dictated format that’s not searchable and not useful. We need to use natural language processing or other kinds of technologies to make the information easier to acquire and analyze. Then we are helping physicians come to better decisions about what additional diagnostic studies or even treatments might be appropriate.

Intel: Who will lead this effort toward virtual health? Will it be collaborative?

Wood: It’s important to recognize that innovation is really collaboration, so partners are absolutely essential to success. We believe that innovation begins with fundamentally understanding the needs of people and then looking at ways that we can meet those needs. We don’t need to invent solutions that are already around. There are many technologies that we could adopt rapidly with little modification. There are other technologies that we would need to adapt. The point is we don’t need to spend our time in the Center for Innovation at Mayo Clinic doing any of that work. We instead should be looking for partners who can help us move faster with our implementation. So partners like Intel are absolutely critical to our success. On the other hand, we are concerned about blindly applying technologic solutions without really understanding what people need.

Link: https://communities.intel.com